
Acabamos de terminar el curso MIND (The Step) sobre herramientas y recursos de salud mental para educadores que trabajen con jóvenes y ha sido una experiencia increíblemente bonita.
Era la primera vez que Javi Quilez facilitaba un curso con su compañera de asociación Arantxa Soria, y eso, unido a la apuesta por hacerlo en la «España vaciada», en un entorno rural en Fresno de Cantespino (Segovia), y a la suerte de contar con un grupo de educadores entregados, hizo de este curso una experiencia muy gratificante que, en palabras de uno de los participantes, «ojalá hubiera durado 1000 días más».
Somos gente con suerte.
¿Cuántos trabajos puede haber ahí afuera en donde los participantes (clientes) te trasladen su cariño utilizando diferentes lenguajes de afecto para asegurarse de que lo que les has hecho sentir te llega?
Una lástima que los cursos subvencionados en España se recorten tanto en número de días (motivo por el cual apenas trabajo en España) porque este tipo de herramientas son muy necesarias, no sólo para poder guiar a jóvenes si no también para acompañar a adultos, gestionar equipos de trabajo…
Sin duda hacerlo con educadores de Países Bajos, Polonia, Rumanía, Grecia, Italia, Letonia y España sin miedo a abrirse y a compartir detalles íntimos de sí mismos para ayudar a otros a crecer y a «dar el paso con cuidado y dándole importancia» (MIND The step) ha sido un valor añadido.
Desde aquí queremos agradecer a Álvaro y a (gestores del albergue) , al cocinero Julio y a su mujer (y a su increíble trabajo cocinando en zonas en conflicto, guerra…) , al alcalde de Fresno de Cantespino, al alfarero y su mujer y a todos los vecinos del pueblo por acogernos con tanto entusiasmo. ¡GRACIAS!






























